Liderazgo transformacional.

mayo 18, 2017 Erikmar Morales 0 Comments

EL LIDERAZGO TRANSFORMACIONAL EN CONTEXTOS EDUCATIVOS. HACIA UN MODELO DE GESTIÓN EDUCATIVA FUNDAMENTADO EN UN ENFOQUE HOLÍSTICO
El liderazgo, según lo señalado por Cano (2004), es un proceso humano profundo y bastante complejo. Si se toma en cuenta que la educación constituye el más importante pilar sobre el cual se construye una sociedad, y por lo tanto uno de los parámetros más significativos para ponderar el desarrollo que posee un pueblo en los ámbitos económico, político, social y cultural, se presenta como fundamental la formación de líderes que favorezcan las nuevas demandas de servicio primordialmente en el campo educativo.
Ante la evidente crisis que se presenta con más énfasis en los países en vías de desarrollo, se hace necesario redimensionar la política económica y fortalecer la gestión educativa para enfrentar dicha crisis, pues ésta es la expresión final de una forma de organización social vinculada al proceso histórico denominado modernidad; no es por lo tanto algo aislado del resto de la sociedad, razón por la cual debe forjarse un nuevo tipo de liderazgo acorde a las necesidades y con la finalidad de atender la desvinculación entre el mundo académico, llevado por el profesor en el aula, y el mundo administrativo de la institución escolar, desempeñado por los directivos.
Dicha desvinculación se explica porque el docente no participa en el proceso de decisiones que ello encierra y por lo tanto, las atribuciones son tomadas sólo por el aparato administrativo y el cuerpo de directivos; de igual manera los directivos no están implicados en el proceso académico. La dirección escolar es parcial y se basa fundamentalmente en el proceso de control docente con una orientación fiscalizadora, la cual consiste en verificar el cumplimiento de la programación anual, de las actividades previstas y de la jornada laboral de los docentes.
Es por ello que los directores dejan de ser líderes para convertirse en jefes, sin tomar en cuenta que la gerencia representa un indicador estratégico en la medida que el gerente se apoye sobre la base de una constante evaluación de sí mismo y la búsqueda de medios para capacitarse y superarse; igualmente siente profundo respeto por los demás, acepta las personas como son y sabe que las decisiones producto del grupo serán mejor recibidas que las impuestas.
Desde esta perspectiva, se concibe el perfil profesional del gerente educativo  en un contexto de permanente actualización y capacitación en su desempeño técnico–administrativo, específicamente en la adquisición de conocimientos sobre aspectos gerenciales relativos al liderazgo y la gerencia en contextos educativos descentralizados para el logro exitoso de los objetivos organizacionales.
El liderazgo transformacional es "transfigurar" a la gente y a las organizaciones, cambiar la forma de actuar, precedido de una innovación de cómo se piensa y siente. Desde este punto de vista, el liderazgo requiere de un reenfoque mental con el fin de lograr una nueva percepción; es un cambio radical orientado a que el comportamiento humano sea congruente con sus creencias y motivarle a realizar cambios permanentes.
Al respecto, Gerstner (1996) se refiere al liderazgo como el proceso de influir sobre las personas para dirigir sus esfuerzos hacia el cumplimiento de determinadas metas, lo cual va a depender del estilo personal y las exigencias de la situación. No existe un perfil ideal del director exitoso, pero sí se ha detectado una serie de rasgos comunes entre los individuos sobresalientes que determinan un conjunto de características.
Desde este punto de vista, los gerentes que conducen de forma racional las actividades de la organización, orientan su gerencia hacia la planeación, organización, dirección y el control de todas sus funciones o tareas, las cuales son cumplidas mediante el seguimiento de un plan de acción bien llevado, con el propósito de crear las condiciones que ayuden a la organización a existir y crecer. En este sentido, la base fundamental de un buen gerente es gerenciar y liderizar; ambos elementos deben combinarse para el logro de un fin común que permita el aprendizaje de diferentes técnicas, las cuales conlleven a las personas a su desarrollo personal y profesional como factores indispensables para comprender formas de cooperación con eficacia y eficiencia, y así obtener un bienestar tanto personal como organizacional.
En consecuencia, la gerencia que busca un liderazgo transformacional, más aún en el campo educativo, requiere un ejercicio permanente de corresponsabilidad capaz de retar los procesos, inspirar una visión compartida, levantar los ánimos y canalizar positivamente la inconformidad así como de capacitar al personal para la acción, de esta manera podrá alcanzar los objetivos organizacionales y obtener el éxito para que se dé una relación funcional con el grupo. Al respecto, Núñez (2002) considera seis características básicas de los directivos como líderes gerenciales: habilidad mental, madurez emocional, necesidad intrínseca de logro, habilidad para resolver problemas, empatía y representatividad.
En los tiempos que corren, a partir de las relativas transformaciones que se han suscitado particularmente en materia política, es claro que los liderazgos deberían ser examinados de acuerdo a los parámetros de liderazgo democrático, a fin de reorientar los que operan en el campo educativo. Al respecto, para que un liderazgo sea más positivo al colectivo, Bolívar (2004) señala preciso que los integrantes del grupo sean corresponsables a la hora de decidir sobre la persona en la que va recaer el liderazgo, los términos en que se va ejercer, las condiciones a cumplir tanto por el líder como por los corresponsables; en suma, los integrantes del grupo deben convertirse a su vez en líderes al momento de ejercer su derecho a decidir sobre el tipo, modalidades y detentadores del liderazgo.
De igual manera, Mosley (2005) argumenta que el liderazgo transformacional es un cambio de paradigma hacia un estilo más visionario y más enfocado en la dotación de facultades, el cual es necesario en un mundo de cambios. En este orden de ideas, plantea que existen tres factores que definen al líder transformacional, entre los que destaca: el liderazgo carismático, la consideración individualizada y la estimulación intelectual.
La comunicación interpersonal y el liderazgo en la gerencia del director, son dos variables muy relacionadas y de suma importancia para el logro de los objetivos en cualquier institución educativa. El director es indudablemente un líder que debe promover una comunicación eficaz, no sólo a partir de cualidades personales necesarias y deseables en todo individuo para lograr el éxito, sino que además es necesario un amplio radio de competencias profesionales tales como: conocimientos teóricos, práctica, experiencias y reflexión sobre el hecho pedagógico y sus implicaciones, así como también una revisión integral de la filosofía, los principios y las políticas educativas.
Sobre este particular, Rodríguez (1993) expresa que la comunicación es la esencia misma de la vida del hombre, no se puede vivir sin ella y en sus constantes intercambios, para ello es necesario utilizar tres niveles de comunicación, la intrapersonal (la que realiza consigo mismo), la comunicación interpersonal (el diálogo y trato directo con otros) y la comunicación social que coincide con la interpersonal (se realiza de una persona hacia un grupo como profesor y alumnos, el artista con el público, un orador con su auditorio, entre otros).
Al respecto, Pasquali (2003) define la comunicación como “la relación comunitaria humana, consistente en la emisión-recepción de mensajes entre interlocutores en estado de total reciprocidad, siendo por ello un factor esencial de convivencia y un elemento determinante de las formas que asume la sociabilidad del hombre” (p. 51).
El proceso educativo ha de ser considerado desde una comprensión holística del ser humano, es decir que no trate de parcelar la educación en momentos particulares inconexos entre sí, sino que gestione la labor educativa bajo una concepción que aprehenda lo humano en una perspectiva histórica, con pasado, presente y futuro, con criterios epigenéticos y de trascendencia. Al respecto, Barrera (1999), señala el concepto de hologogía (del griego holos, íntegro, entero, todo; y gogía-agein, conducción, formación), orientado a crear conciencia sobre la necesidad de originar procesos educativos a partir de una comprensión que integre a toda la persona, esto es, en su integralidad, en su potencialidad, en su devenir, en sus múltiples dimensiones, y a todas las personas en su acepción universal (toda la sociedad, todo el pueblo, todos los pueblos), en la permanencia de la vida humana, de lo que se deduce que el holismo busca integrar las diversas teorías para dar una explicación más completa y detallada sobre los fenómenos u objetos en estudio.
Por ser una doctrina de la globalidad o de la integridad, el holismo permite reafirmar que aplicando su principio hacia la gerencia educativa se pueden resolver problemas específicos atacándolos desde los diversos puntos de vista: educacional, social, económico entre otros. En este sentido, tomando como referencia el inadecuado uso del liderazgo en los contextos educativos de educación primaria, se hace necesario que el personal directivo esté capacitado de forma integral, donde partiendo del liderazgo efectivo permita la participación. Por lo antes expuesto, Barrera (1999), define la holística como “...un fenómeno psicológico y social enraizado en las distintas disciplinas humanas y orientado hacia la búsqueda de una cosmovisión basada en preceptos comunes al género humano.” (p.43)
Se presenta así, el liderazgo transformacional como un enfoque que va a dar respuesta a una gestión educativa, donde se integre la participación de todos los involucrados en el proceso educativo, puesto que el objetivo primordial debe ser el crecimiento personal, la integración entre todos los interesados en una gestión educativa que responda a la optimización de las funciones, las tareas y los proyectos que se realicen dentro de algún centro educativo.
Por último se destaca la conveniencia de que el directivo adopte el liderazgo transformacional como un enfoque generador de cambios en las situaciones reales y de esta manera, reoriente sus acciones directivas enfocadas prioritariamente hacia la tarea, hacia los docentes, padres y/o representantes, alumnos y comunidad en general y, en consecuencia, orientar estrategias dirigidas a mejorar la comunicación interperson

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